imagen tomada página web ONCE

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En el mundo hay unos 124 millones de personas con deficiencias visuales, de los cuales 37 millones son ciegos. Datos que reflejan una realidad, la de la discapacidad visual, que viven en nuestro país unas 964.000 personas, según datos del INE. Unas cifras que la ONCE eleva a dos millones de españoles con problemas de vista por enfermedades de retina.

Si bien es cierto que dentro de este mar de cifras hay que tener en cuenta que existen diferentes niveles y causas dentro de la discapacidad visual, podría sorprendernos, siguiendo con los datos arrojados por el INE, el hecho de que tan sólo 11.400 personas de nuestro país, mayores de 6 años, emplean el sistema braille en la actualidad.

Doscientos años después del nacimiento del braille, son muchos los avances sociales que ha experimentado este sistema de comunicación. Por ejemplo, hace unas semanas hablábamos de cientos de productos que lo usaban ya en sus envases. Un hecho al que se suma el esfuerzo de instituciones como la ONCE, que pone a disposición de sus afiliados más de 57.000 títulos adaptados en braille.
Dentro del fomento de este sistema de lectoescritura, hoy hablamos de dos cursos básicos de autoaprendizaje impartidos por la ONCE: ‘Braille’ y ‘Relación y Comunicación con Personas con Ceguera y Deficiencia Visual’.

Con el primero, se pretende que personas videntes aprendan braille en dos tardes gracias a Luis y el hada Braillinda. El curso cuenta la historia de esta hada de alas hermosas y transparentes, infeliz debido a sus problemas de visión que le impiden leer. Conforme avanza la historia conoce a Luis Braille y juntos diseñarán un sistema en el que inventarán todo tipo de signos para personas con discapacidad visual.

Con el segundo de los cursos, ‘Relación y Comunicación con Personas con Ceguera y Deficiencia Visual’, lo que se pretende es fomentar la comunicación entre personas videntes y aquellas con discapacidad visual. Mediante rápidos consejos, se enseña como actuar en diferentes situaciones, como ofrecer un asiento, o guiarles por la calle:

“Antes de actuar debemos siempre estar seguros de que precisa nuestra ayuda. Si necesita desplazarse puede utilizar la técnica guía. La persona ciega localiza el codo de la persona vidente y coloca la mano en la zona interior del brazo, por encima del mismo. El guía debe ir medio paso por delante, y el ciego notará así cualquier cambio que se produzca en la marcha”.

Los cursos son totalmente gratuitos y puedes acceder a ellos a través de la página web de la ONCE.