Imagen de una prisión¿Cuál es la situación en las cárceles españolas? ¿Cuáles son los delitos que más celdas ocupan? ¿Hay sitio o todo lo contrario? ¿Se consigue reinsertar a los internos/as?

Éstas y otras preguntas me hago cuando pienso en la gente que se encuentra en prisión. Por eso he querido recoger los datos que acaba de facilitar la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo.

Para empezar, queda patente que se ha incrementado muchísimo el nivel de delincuencia en nuestro país, si pensamos que ahora mismo España tiene 65.931 presos, un 28,5 por ciento más que hace cinco años. Para que nos hagamos una idea, Gallizo indica que, de diciembre de 2004 a abril de este año, las cárceles españolas han acogido 14.659 reclusos más.

De la cifra anterior, 59.298 cumplen condena en centros ordinarios, mientras que el resto permanecen en centros abiertos o se les aplica otras modalidades de cumplimiento de pena.

Lo que está claro, es que el aumento de penas y determinadas reformas legales han dado lugar a un crecimiento constante de la población reclusa, que hace que el tiempo medio de estancia en prisión en España esté en 18 meses, el doble del existente en otros países europeos.

VIOLENCIA DOMÉSTICA

Este aumento de condenas o creación de nuevos tipos penales ha hecho, por ejemplo, que la cifra de personas encarceladas por delitos relacionados con la violencia doméstica ha pasado de 1.180 en diciembre de 2006 a 3.887 a finales del pasado mes de abril.

A su vez, los presos por delitos relacionados con la seguridad vial han pasado de 124 en 2006 a 949 a finales del pasado mes de abril. La responsable de prisiones señala que, aunque en lo que va de 2010 parece que el aumento de reclusos se ha estabilizado, no hay que ser en exceso “optimistas”, debido a la tendencia de los últimos años.

Asimismo, Gallizo explica que frente a este crecimiento del número de presos la Administración penitenciaria está actuando “con solvencia”. Además, destaca el plan de nuevas infraestructuras aprobado por el Gobierno, que permitirá contar con 9.000 nuevas celdas en dos años.

Este plan permitirá construir nuevos centros ordinarios de cumplimiento de condena, así como centros de inserción, con los que se quiere potenciar otros métodos de cumplimiento de las penas impuestas.